¿Por qué sentimos lo que sentimos?

Hoy recuperamos las enseñanzas de la escritora y consejera familiar Dorothy Law Nolte, quien a través de sus palabras, ha enseñado a muchas familias alrededor del mundo la importancia de las emociones en la educación de los más pequeños

sentir

Desde The Little One & U, además, recalcamos la necesidad de trabajar la inteligencia emocional con los peques desde la primera infancia, etapa crucial en la vida de toda persona, y os hablaremos de nuestros talleres “En sintonía con el mundo” Emociones, donde dedicamos tiempo a aprender a identificar y saber manejar esos sentimientos.

La primera infancia es cuando el niño, que ha dejado de depender totalmente de su madre, sale al exterior por primera vez y comienza a explorarlo, interactuando con la sociedad que le acompañará durante toda su vida. Esta interacción, es decir, la medida en la que el niño explora su entorno, cómo responde ante él y la forma en la que éste le influye, es lo que hará que se vaya formando y consolidando su propia personalidad como ser humano autónomo.

Una buena inteligencia emocional será básica, por ejemplo, para la resolución pacífica de posibles conflictos que puedan surgir dentro de un grupo. Es importante educar a los niños en el respeto a los demás, para lo que deben aprender a comprender las emociones de quienes les rodean y, en consecuencia, saber actuar ante ellas, además de a expresar las propias emociones de una forma sana.

Estos objetivos son los que manejamos en nuestros talleres infantiles dedicados a las Emociones, en los que, a través del juego, los niños comienzan a identificar y reconocer las emociones de las distintas situaciones cotidianas, a controlarlas y a responder positivamente según la variedad de situaciones que se le presenten. Si vuestro peque tiene entre 3 y 6 años os animamos a leer toda la información sobre el taller aquí ¡y a preguntar lo que queráis!

 

Si los niños son educados entre reproches,
aprenden a condenar.
Si son educados con hostilidad,
aprenden a ser agresivos.
Si viven con miedo,
aprenden a ser aprensivos.
Si son tratados con lástima,
aprenden a autocompadecerse.
Si son puestos en ridículo,
aprenden a ser tímidos.
Si viven en competencia,
no aprenden a compartir.
Si son regañados por sus errores,
aprenden a sentirse culpables.
Si viven carentes de estímulo,
aprenden a no confiar en sí mismos.
Si no conocen el reconocimiento,
no aprenden a valorar a los demás.
Si son educados sin aprobación,
aprenden a buscar relaciones tóxicas.
Si viven entre mentiras,
no aprenden el valor de la verdad.
Si son tratados sin amabilidad,
nunca aprenden a respetar a los otros.
Si los niños crecen en un entorno de seguridad,
aprenden a no temerle al futuro.
Y si viven sus años más tempranos rodeados de amor sincero,
aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

 

Dorothy Law Nolte.

Deja un comentario