¡Vamos a comer! Cómo instaurar un hábito de alimentación adecuado

La alimentación y el sueño son dos de los temas que más nos preocupan en nuestros peques. Por eso hoy en The Little One & U abordamos el hábito de alimentación desde una perspectiva conductual que podéis comenzar a aplicar hoy mismo en vuestra rutina. ¿Comenzamos?

comiendo

El primer paso para establecer una buena alimentación es generar un hábito adecuado. La alimentación no implica simplemente el acto de comer, sino también una serie de conductas asociadas que se van adquiriendo progresivamente.

Un hábito de alimentación adecuado aporta una serie de beneficios, tanto al niño como a la vida en familia: se desarrollan las habilidades de comunicación a la vez que se comparte un tiempo en familia, se fomenta la capacidad de espera y de la atención (comiendo en familia con unos tiempos determinados), se mejora el desarrollo de la motricidad fina, lo que dota al pequeño de autonomía y, por consiguiente, una mejoría en su autoestima…

Ahora bien, ¿qué debemos hacer para instaurar un buen hábito de alimentación?

1. Establecer un horario y respetarlo: para la adquisición de cualquier hábito, lo principal es hacerlo siempre a la misma hora, en el mismo sitio y de la misma manera.

2. Cumplir una rutina fija: el pequeño sabrá lo que tiene que hacer y así nos será más sencillo educarle en este hábito: lavarse las manos, sentarse a la mesa y en función de su edad, colaborar en poner la mesa, llevar su plato, ayudar a recoger…

3. Evitar distracciones: no poner la televisión ni traer a la mesa juguetes que puedan distraer al niño, hasta que no tenga el hábito conseguido, fuera las distracciones.

4. Respetar la etapa evolutiva: se dan dos momentos clave, el paso de la lactancia materna o del biberón al puré, en el cual es aconsejable empezar introduciendo cantidades muy pequeñas para que el niño se habitúe a tragar y el paso del puré a los trocitos, en la que el niño comenzará a probar nuevas texturas y sabores.
El rechazo a probar nuevos alimentos es algo normal en el desarrollo evolutivo de los niños, tendremos que tener paciencia e ir introduciendo alimentos nuevos poco a poco hasta que el pequeño los tolere y podamos incluirlos en el menú.

5. Tiempo de las comidas: entre 20 y 40 minutos.

Una vez más, lo fundamental es asumir esta tarea con tranquilidad y paciencia, dedicar tiempo a nuestro pequeño en este proceso para que siga un desarrollo saludable, el buen hacer en cada etapa previene la presentación de dificultades futuras (no masticar, comer “cuatro cosas”, comer en exceso…) y como siempre si hay algo que nos hemos dejado en el tintero ¡estamos a vuestra disposición para resolver cualquier duda que os pueda surgir! Podéis utilizar nuestro foro o escribirnos un mensaje tras este post, incluso lanzarnos vuestras preguntas a través de facebook o twitter.

Y ahora, ¡a poner en práctica los consejos y disfrutar comiendo en familia! :)

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